Ficha técnica Nº 132

El beso de la mujer araña
Kiss of the Spider Woman
- Año
- 1985
- Dirección
- Héctor Babenco
- Reparto
- William Hurt, Raúl Juliá, Sonia Braga
- Países
- Brasil, Estados Unidos
- Duración
- 119 min
- Género
- Drama
Sinopsis
En la celda compartida de una cárcel latinoamericana, el decorador de escaparates Luis Molina, encerrado por corrupción de menores, y el revolucionario Valentín Arregui, preso político, se ven forzados a una convivencia que ninguno de los dos ha elegido. Para sobrellevar el encierro, Molina va narrando escena a escena las películas de su vida, mientras algo mucho más peligroso que la propia cárcel se cierne sobre los dos.
Reseña
Esta es la primera película de las que llevo reseñadas que no es de ciencia ficción, aunque el título parezca prometer otra cosa. Había oído hablar de ella, sabía que tenía buena fama y que a William Hurt le dio el Óscar, pero no tenía ni idea de qué iba en realidad. Y me alucinó.
Me alucinó, primero, por esa capacidad de poner en una situación sin salida a dos personajes tan diferentes: Molina, extravagante, sentimental, refugiado en el cine de Hollywood más almibarado, y Valentín, rígido, político, convencido de que no hay tiempo para distracciones cuando hay una revolución que hacer. Encerrados juntos en una celda, sin posibilidad de escapar el uno del otro, la película convierte esa convivencia forzada en el escenario perfecto para que ambos se vayan desnudando, poco a poco, de sus propias certezas.
Me alucinó también por esa forma de cuidar al que cuenta las historias. Molina va narrando a Valentín, noche tras noche, las películas que ha visto y que recuerda con un detalle casi devocional, y la cárcel entera se transforma, durante esos minutos, en una sala de cine improvisada. Hay algo muy hermoso en cómo la narración de Molina no es solo un entretenimiento para pasar el tiempo, sino un acto de generosidad y de supervivencia, suya y de Valentín.
Y me alucinó, sobre todo, por esa traición que se masca durante toda la película pero que no sabes si va a suceder o no, y por esa rendición a las horas de convivencia, aunque sea contraria a todo lo que uno siente y quiere. Sin entrar en más detalles para quien no la haya visto, la tensión entre lo que cada uno le debe al otro y lo que cada uno le debe a sí mismo es lo que sostiene toda la segunda mitad de la película, basada en la novela de Manuel Puig, hasta un final que no se olvida fácilmente.
Es cierto que en algunos momentos se me hizo un poco lenta, pero es de esas películas que te dejan un poso inolvidable.
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