Siete películas con Arnold Schwarzenegger convirtiendo el físico en argumento, de Nueva York a Marte y vuelta.
Criterio de selección
Criterio de selección. Desde el fichaje publicitario de un gimnasio hasta la estrella de acción más reconocible del planeta, pasando por bárbaros, cyborgs, comandos y colonos marcianos. Van ordenadas por año de estreno, para ver crecer, década a década, a la misma estrella.
Tras una discusión con su padre Zeus en el Olimpo, Hércules es desterrado a la Tierra y aterriza, vestido con toga y sandalias, en pleno Nueva York. Allí, con la única ayuda de un vendedor de pretzels, tendrá que abrirse paso entre rascacielos, gimnasios y amoríos mortales.
Tras ver morir a toda su tribu a manos de una secta liderada por el hechicero Thulsa Doom, un niño crece convertido en esclavo, gladiador y, finalmente, en un guerrero imparable. Su único objetivo es la venganza, y nada en el mundo de Hyboria se va a interponer en su camino.
Un cyborg indestructible llega desde el futuro con una única misión, matar a Sarah Connor antes de que nazca el hijo que liderará la resistencia humana contra las máquinas. Tras él viaja Kyle Reese, otro soldado del mañana, decidido a impedirlo a cualquier precio.
Un antiguo coronel de operaciones especiales, retirado para criar en paz a su hija, ve cómo unos mercenarios la secuestran para chantajearle y obligarle a asesinar a un dictador depuesto. Le dan once horas para decidir si colabora. Él decide, en cambio, ir a por todos ellos.
Un equipo de élite de comandos es enviado a una selva centroamericana para rescatar a unos rehenes, pero pronto descubre que algo mucho más peligroso que la guerrilla local los está cazando, uno a uno, desde las copas de los árboles.
Un obrero de la construcción atormentado por sueños recurrentes con Marte decide implantarse el recuerdo de unas vacaciones imaginarias allí. Lo que no sabe es que, al hacerlo, destapa una identidad secreta que alguien lleva mucho tiempo intentando borrarle.
Una década después de sobrevivir al primer Terminator, Sarah Connor intenta criar y entrenar a su hijo John para el apocalipsis robótico que sabe que se acerca. Esta vez, el cyborg enviado desde el futuro para protegerlo es el mismo modelo que antes intentó matar a su madre, y el enemigo al que se enfrentan es un adversario líquido, imposible de destruir por medios convencionales.